“Mira, estoy separada, tengo un niño de cuatro años y una niña de siete que están que se suben por las paredes, tengo que hacerles la comida, separarles cuando se pelean y tenerlos entretenidos. Estoy trabajando desde casa, tengo que tramitar todos los ERTEs que me han llegado y preparar el pago de los impuestos antes del día 20 de abril”. Esto me decía Gemma el otro día por teléfono, porque Gemma, además de madre a tiempo completo trabaja como asesora fiscal y laboral.

Pedro también tiene una asesoría y con él tuve ocasión de hablar la semana pasada. “Estoy trabajando doce horas al día”, me dijo. “Y no me llegan. Esta noche dormí en la oficina y todavía tengo delante de mí una pila de papeles tan grande que lo que más me apetece es prenderles fuego. Lo que de verdad me haría falta es que hablaras con Pedro Sánchez y le convenzas de que tiene que aplazar los impuestos, como han hecho en toda Europa”.

Si estás leyendo este artículo y también eres asesor o gestor sabrás que Gemma y Pedro no son casos únicos, es más, me apostaría mi Funko de Darth Vader a que estás en la misma situación que ellos, y también estoy seguro de que se te escapó un resoplido de alivio cuando te enteraste de que hacienda ampliaba el plazo para que pymes y autónomos pudieran retrasar el pago de impuestos al 20 de mayo. Algo es algo.

Últimamente leemos muy a menudo en los periódicos y escuchamos en el telediario que estamos en economía de guerra, pero si esto es una guerra ¿quiénes están en primera línea del frente? Los asesores. De ellos dependen:

  • Empresarios:
    • Para que les aconsejen en sus decisiones y así puedan salvar su empresa, y con ella el mayor número de puestos de trabajo.
  • Trabajadores:
    • Para tramitar todas sus solicitudes, ahora que algo tan sencillo como era dirigirse al INEM resulta imposible.
  • Autónomos:
    • Que de otro modo se perderían en un laberinto de normativas y leyes express a menudo casi imposibles de descifrar.

Por eso, si vas a ir a una guerra, aunque sea una guerra económica, tienes que ir preparado. Imagina ahora a un soldado que tiene que enfrentarse a miles de enemigos y alguien le llama para ofrecerle una solución.

“Oye, de verdad, no tengo tiempo ahora, estoy en medio de la refriega, no puedo dormir ni pensar. Llámame en otro momento”. Este soldado acaba de perder una buena oportunidad. Imagino que ya has captado la metáfora, tú eres el soldado en la batalla, y un software de gestión de asesorías como Cleverfy es tu arma secreta.

El Covid-19 ha sorprendido a muchas asesorías con el paso cambiado, la mayoría todavía trabajan en papel, y muchas otras, las que peor lo tienen, piensan que están digitalizadas sólo porque algunos clientes tienen acceso a una carpeta en Dropbox donde, de vez en cuando, les dejan la foto de alguna factura. Porque sólo hay algo peor que no estar preparado, y es creerse que lo estás cuando no es así. Será entonces cuando la dura realidad arrase con todo.

Más allá de que la ampliación del pago de impuestos al 20 de mayo para empresas que facturen hasta 600.000 €, y más allá incluso del estado de alarma generado por el Covid-19, los plazos de entrega se seguirán sucediendo unos a otros y la vida seguirá su curso arrollador, sumergiéndonos en una realidad cambiante para la cual más nos vale estar preparados. Un software de gestión de asesorías como Cleverfy es la respuesta a todos los retos profesionales que nos plantea un futuro cada vez más incierto.

 

Pero, ¿qué es digitalizar una asesoría?

Empezaré diciendo lo que no es. Digitalizar una asesoría no es compartir una carpeta en la nube, digitalizar una asesoría implica crear un entorno digital específico y único, teniendo en cuenta todas las necesidades concretas del sector, es decir, un marco de trabajo al que el profesional pueda acceder desde su despacho, su casa, un hotel, o cualquier lugar al que llegue una conexión de Internet, pero con muchas más posibilidades que compartir una simple carpeta. Un software de gestión de gestorías como Cleverfy te permitirá, entre otras cosas:

  • Crear diferentes accesos
  • Habilitar o deshabilitar la información accesible a nuestros clientes
  • Disponer de un buscador de información interno
  • Calcular la rentabilidad general de tu negocio, de tus clientes e incluso de tus empleados
  • Saber qué rutinas consumen más tu tiempo y tus recursos
  • Facilitar la digitalización de tus clientes

¿Cuántas veces habré oído esta frase? “El cliente no valora todo el trabajo que hago por él”. Y es verdad, el cliente no lo valora. No puede. Y es por un motivo: no lo conoce. Calcular la rentabilidad de nuestro negocio no es saber “a ojo” qué clientes consumen más nuestro tiempo, sino disponer de estadísticas fiables que nos permitan una toma de decisiones más segura y, desde luego, visibilizar nuestro trabajo con datos concretos que podamos presentar de modo automatizado a nuestros clientes.

Cleverfy es el software de gestión de asesorías nacido para dar respuesta a las verdaderas necesidades del profesional, una solución viva y en continuo crecimiento. Queremos que sientas que estamos cerca de ti, que te escuchamos y que los retos a los que tú te enfrentas son lo que a nosotros nos hacen crecer.